Medición de la calidad de software y servicios


 

En un de nuestros artículos anteriores comenzamos a analizar el tema de la exportación de software y dentro de los comentarios iniciales que realizamos destacamos un estudio realizado en Colombia, sobre los mayores obstáculos que tienen las empresas de este sector para conquistar mercados en el exterior.  Uno de los principales problemas era que la mayoría de las empresas de software no cuentan con certificados de calidad y que además, efectivamente los productos que desarrollan no alcanzan los niveles de calidad exigidos internacionalmente. 

En una serie de artículos comenzaremos a analizar estos aspectos relacionados con la calidad del software de exportación y en general, los niveles mínimos que hay que alcanzar para exportar servicios y lograr participar en el comercio mundial de éstos.

Comenzaremos en este artículo analizando un tema que se aplica tanto a la calidad del software como a cualquier sistema de calidad de servicios: la medición de los niveles de calidad de los productos de la empresa.

En un estudio(*) sobre las prácticas de aquellas organizaciones productoras de software que han alcanzado los niveles mas altos en cuanto a calidad, se mencionan 6 características de sus sistemas de medición de la calidad:

Están orientados hacia los objetivos del negocio;

Están estandarizados en toda la organización por mediciones comunes a todos;

Se ajustan a las necesidades específicas de los usuario;

Están basadas en definiciones operacionales que definen como recolectar la información sistemáticamente;

Se obtiene la información del punto más cercano posible al origen de la misma;

Involucran a la mayor cantidad de partes posible, inclusive al cliente.

También en este estudio se mencionan aquellas características que tienen que tener en general cualquier indicador de medición de calidad:

- Debe ser un buen indicador de la performance del proceso;

- Debe ser controlable;

- Debe ser objetivo;

- Se debe poder medir a tiempo para utilizarlo en la toma de decisiones;

- La información debe ser factible de obtención;

- Debe representa la calidad desde el punto de vista del cliente;

- Debe ser requerida por el cliente;

- Debe representar un requerimiento de calidad del usuario final;

- Debe representar un requerimiento de calidad de la gerencia;

- Debe representar un requerimiento de calidad de la empresa;

- Debe representar un requerimiento de calidad del equipo encargo del proyecto.

Este temas es muy amplio e interesante y por tanto continuaremos con el mismo en artículos subsiguientes. 

Quedamos a su disposición por cualquier consulta o comentario que quiera realizarnos sobre el tema. info@eomonia.com

(*) Referencia: Practices of high maturity organizations, Mark C. Paulk, 1999.

 

   

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